Después de mucho tiempo archivada en mi lista de pendientes, volví a construir la página web.
Varias de ustedes me han escrito pidiéndome un lugar donde poder ver todo el catálogo disponible, así que este año, al fin, me puse manos a la obra.
A veces me quejo de tener que hacer tantas cosas, pero después me doy cuenta de lo mucho que me gusta diseñar, sacar fotos, organizar, planificar y —de a poco— volver a escribir. Aunque sea esta primera entrada del blog de Donde Andes Joyas.
También estoy en un momento de cambios en mi forma de trabajar: los tiempos, las prioridades, el autocuidado. Ser independiente debería ser un regalo y no un sacrificio. En eso estoy. Cambiando un poco.
Quizás es porque cumplí 40 y hoy miro mi oficio con otros ojos. Poder elegir, ahora, me parece una verdadera libertad.
Por lo pronto sigo trabajando como una hormiguita obrera en este espacio virtual y, en paralelo, en mi taller en Cerro Alegre. Ojalá pronto pueda recibirlas como corresponde en ambos lugares: el físico y el virtual.
Toda la web está hecha con mucho cariño y pulso. Es nueva, así que si encuentran algún detalle extraño, no duden en avisarme. Soy famosa por dar vuelta letras o tipear mal.
Espero que les guste.
Abrazo,
Camila