Sobre mí
Hola, soy Camila. Hago y uso joyas desde pequeña.
Siempre me atrajeron los objetos bellos, los detalles, lo que se puede llevar puesto y acompañar en el tiempo.
Cuando apareció la orfebrería frente a mí, no lo dudé.
Pensar en dedicarme a hacer joyas se sentía como un lugar posible.
Así fue como entré a estudiar en la escuela de Artes Aplicadas Oficios del fuego en Santiago.
Con los años, el oficio fue tomando forma.
Pasé por distintas etapas, materiales y búsquedas, pero hay algo que se mantiene intacto.
El momento en que una idea aparece, se dibuja y luego se transforma en metal.
Ese proceso sigue siendo, hasta hoy, lo que más me interesa.
Ver cómo algo que no existía toma forma a través de las manos, el tiempo y la materia.
Es un acto que nunca deja de sorprenderme.
Trabajo cada pieza de manera manual, en procesos lentos donde el material también propone y responde.
No busco controlar completamente el resultado, sino acompañarlo.
Por eso, cada joya es única.
No solo por su forma, sino por el recorrido que la hizo posible.
Me interesa hacer piezas que puedan usarse en lo cotidiano.
Joyas que no queden guardadas, que acompañen, que se vuelvan parte.
Objetos simples, con presencia, que resistan el paso del tiempo.
Trabajo desde Valparaíso, en un territorio donde conviven el mar, la flora y los cerros.
Ese paisaje también forma parte de lo que hago, aunque no siempre se vea de forma literal.
Donde Andes Joyas nace de ese cruce:
entre idea y materia,
entre proceso y forma,
entre lo que se imagina y lo que finalmente se puede llevar.
El proceso es el corazón de cada joya.